
No puedo dejar de contar los días para volver a verte...
Sí. No es un sueño. Aunque lo parezca.
Dentro de 30 días, volverán a faltar 30 días para poder abrazarte.
Y a pesar de que últimamente no te gustan mis momentos ñoños, "ñoñentos", volveré a enamorarte en cuanto llegues. Pero será distinto.
Esta vez no te enamoraré 30 días antes de que llegues. Lo haré desde el momento en que bajes del vagón que te traerá, casi un año después, a mi lado.
Aún quedan muchas semanas, lo sé... Y que no te apetece que me ponga romántico... Pero vas a tener que fastidiarte. Lo siento.
¿Por qué?
Porque te quiero. Y porque no puedo vivir sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario